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Los sinsabores de los trabajos “colaborativos”. ¿Plagios internos?

Al parecer el “arte étnico” está en boga en algún sector de la industria de la moda. Los artesanos indígenas de San Martín Tilcajete, Oaxaca, están hoy con la marca francesa Louis Vuitton entre los escaparates de Zona Maco, uno de los eventos de mayor relevancia en el mercado de arte contemporáneo del país.


Este “trabajo colaborativo”, como lo define insistentemente Héctor Pardo –director de comunicación de la empresa en México, Centroamérica y el Caribe–, suscita controversias. Algunos consideran que las ganancias no serán equitativas y que tampoco se darán todos los créditos correspondientes a los artistas de Tilcajete. Tiempo al tiempo. “Crea fama y échate a dormir...”

Foto 1. Foto 2.

Las suspicacias de algunos no son en vano. Recordemos que, apenas el año pasado, la misma marca fue señalada de plagio por aquel sillón de la colección Dolls by Raw Edges, en cuya pieza se incluían las figuras reconocidas como tenangos, características del grupo otomí de la Sierra Madre Oriental. Dicho sillón tenía un costo que superaba los 300 mil pesos mexicanos. El descontento, tanto en las localidades otomíes de Tenango de Doria, como en algún sector académico y sobre todo en la sociedad civil a través de las redes sociales, promovieron que Alejandra Frausto, titular de la Secretaría de Cultura del país, remitiera una carta a Héctor Pardo, pidiendo una aclaración al respecto. Al final, el recuerdo de aquel sillón sigue rondando.

Foto 3.

Hoy vemos a la marca Louis Vuitton dando carpetazo de aquel hecho, y ahora expone una propuesta “colaborativa” con los artesanos de Tilcajete, Oaxaca. Fusionando dos estilos. Y, tal como han insistido, generando una posible derrama económica para el grupo de artesanos “Casa Don Juan”, añadiendo que en todo momento contaron con la venia de Susana Harp, oaxaqueña y senadora.


Aún con varias preguntas en el aire, nos cuestionamos si esta ocasión tal vez sí se trate de una propuesta distinta, en la que sí se reconozca a los creadores, en donde las ganacias sean equitativas y no vejaciones. Si la casa francesa encuentra en esta expresión un posible nicho comercial, que sea entonces una oportunidad para que también los artesanos y la comunidad de Tilcajete tengan un mejor ingreso económico. Ya veremos, insisto: tiempo al tiempo.[1]


No satanizamos al trabajo colaborativo. Siempre y cuando se trate de algo equitativo y respetuoso. No obstante, los sinsabores de estas propuestas se extienden más allá de la relación de las comunidades con los agentes externos. Más allá o, mejor dicho: más acá. Lo que deseamos puntualizar es que debemos enfocarnos en las comunidades, en los pueblos, en los grupos de artesanos, en los artistas... Aquí se juegan distintos intereses a mediano y a corto plazo. Es el caso de los conflictos intracomunitarios e intercomunitarios que se generan a partir de que cierto grupo participe en representación de todo el pueblo; o bien, si no es en su representación, el hecho de que el agente externo decida trabajar con cierto grupo/taller/sector de una población, en detrimento de otros.


Louis Vuitton decidió trabajar con el taller “Casa Don Juan”, a partir de que fue éste quien resultó ganador de un concurso en el que participaron los talleres de artesanos de la comunidad. Respetable la decisión, sin embargo, tal vez hubiera sido adecuado, previo a esto, tener un acercamiento directo con la comunidad, y no sólo a través de terceros. Conocer los talleres, sus dinámicas, sus propuestas, sus estilos, sus figuras, sus creatividades. Todo esto es vital para evitar posible fisuras comunitarias.


A partir de ello, el taller “Casa Don Juan” está en pugna con el taller “Jacobo & María Ángeles” de la misma comunidad. Este segundo taller alega que hay un parecido notable con la técnica, las figuras y el estilo que caracteriza su trabajo y no el del taller que colabora con Louis Vuitton. “Jacobo & María Ángeles” acusa “plagio” interno, es decir, cometido por un sector de la propia comunidad; en este caso, otro taller. Pero, en los valles centrales de Oaxaca, ¿a quién pertenece la tradición de los alebrijes y sus pinturas? San Martín Tilcajete no es la única comunidad con tal tradición artesanal. Por otro lado, si bien es un conocimiento y oficio al que se dedica buena parte de la población, también hay que reparar en el hecho de que hay ‘distinciones’, ‘estilos’ individuales entre uno y otro artesano/artista, lo cual nos lleva a recordar que, en ocasiones, al hablar de arte indígena tendemos a generalizar, o a pensar sólo en un arte colectivo; contrario, particularmente, a los artistas contemporáneos, a quienes por supuesto, no se pone en tela de juicio su creatividad individual. A partir de esto nos cuestionamos ¿Cómo aplicar o abordar, de inicio, los derechos de autoría? Puesto que en el arte indígena, también hay expresiones individuales. También hablamos en singular.


Al respecto, vale la pena señalar, por ejemplo, que la posible fusión entre la casa francesa con los artesanos de Tilcajete, pudo ser una interesante propuesta de reconocimiento al trabajo artístico de dicho colectivo, puesto que, esta propuesta de “intervención” se inserta en esa lista en la que han colaborado, por ejemplo, artistas contemporáneos como Yayoi Kusama, Jeff Koons, Takashi Murakami. Se valen las fusiones, como toda creatividad humana, dejemos la mirada romántica y purista cuando se trata del arte, independientemente del individuo o grupo del que se trate; sin embargo, ¿Cómo van a lidiar en la comunidad con este conflicto en marcha?, es decir, de qué tipo de arte se está refiriendo esta intervención ¿un arte zapoteco?, ¿un colectivo zapoteco?, ¿la propuesta artística de “Casa Don Juan de San Martín Tilcajete, Oaxaca”? de nueva cuenta regresamos al problema de la representación. Y a la par, los problemas que esto suscita. Nada extraño, tampoco idealicemos la noción de comunidad como sinónimo de armonía.


Si la propuesta de “Ley de Salvaguardia de los Conocimientos, Cultura e Identidad de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos”, se planteó con la finalidad de evitar el lucro de terceros a partir del conocimiento y expresiones de los pueblos indios y afromestizos, hoy resulta evidente que tiene el potencial de generar controversias al interior de los pueblos, desatando conflictos entre las comunidades o los grupos de artesanos. Pues en el caso de los artesanos de San Martín Tilcajete no sólo se trata de un problema de posible plagio interno o estilos similares en la pintura en los alebrijes, agreguémos el factor económico en el trato con Louis Vuitton.


Ojalá el conflicto comunitario termine de la mejor manera; y por supuesto, deseamos que la casa francesa otorgue los créditos correspondientes, que reconozcan a sus creadores y que ese reconocimiento se traduzca en regalías para el taller, la comunidad. Que sea un reconocimiento para la creatividad y el arte.


  1. [1] Los famosos baúles Louis Vuitton, intervenidos por el arte de Tilcajete, estarían a la venta concluyendo Zona Maco, es decir, después del día 9 de febrero. En la página de la marca en internet aún no se informan los precios de las mercancías “colaborativas”.


Libertad Mora

PI RED AC, BUAP





Fotografías:

Foto 1: Tomada de https://fashionunited.mx/noticias/cultura/louis-vuitton-presenta-los-primeros-baules-intervenidos-con-arte-zapoteco/2020020728435

Foto 2: https://www.facebook.com/zonamaco/photos/pcb.2984808101538290/2984799798205787/?type=3&theater

Foto 3. Tomada de internet

Collage Fotos: Tomadas de varias páginas de internet: zona maco, "Casa Don Juan".


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